Módulo 20 semana 3.Actividad integradora 6. Optimización de recursos

Imagen
  VIDEO Módulo 20 semana 3.Actividad integradora 6. Optimización de recursos   Alumno: 150 pesos cada actividad .   Grupo: Proyecto en 250 pesos   Asesor virtual:  CLAUDIA SHEIMBAUN       Sábado 15/08/2026 ¿Qué entregaré? Un documento en un procesador de textos que incluya el análisis comparativo de dos rutas de transporte, la interpretación de los datos sobre costo, distancia y emisión de CO2, así como una propuesta de política ambiental sustentada en criterios sociales, económicos y ambientales. Integra un documento en procesador de textos que integra la siguiente información: Imagina que tu domicilio se encuentra en la Ciudad de México y realizarás un viaje al Acuario de Veracruz, para lo cual puedes seguir dos posibles rutas: Ruta 1. Utilizarás el metro para recorrer 12 km hasta la terminal de autobuses, posteriormente abordarás el autobús que va desde la Ciudad de México hasta la ciudad de Veracruz...

MODULO 21 SEMANA 2 Actividad integradora 4. Cuidando mi medioambiente





VIDEO 

MODULO 21 SEMANA 2.Actividad Integradora 4. Cuidando mi medioambiente

 

Alumna:

 Ventas al 922-220-00-44

Grupo:

 M21C1G69

Asesor:

150 pesos cada actividad y 250 el proyecto

 Viernes 14 de Agosto de 2026.

Propuesta de Aldea Socialmente Sustentable en Tijuana, Baja California.

El presente informe, que fue elaborado por la alumna XXXXXXXX, del grupo M21C1G65-022, bajo la asesoría virtual del profesor Arturo Armando AMLO Hernández, con fecha de entrega el viernes 14 de agosto de 2026, tiene como objetivo presentar una propuesta fundamentada para la implementación de una aldea socialmente sustentable en Tijuana, Baja California, considerando los recursos disponibles, los materiales de construcción, el uso de energías renovables y las estrategias para disminuir el impacto ambiental, así como una conclusión que integre los planteamientos solicitados.

b. Características de una aldea socialmente sustentable y de la región de Tijuana, Baja California.

Una aldea socialmente sustentable es una comunidad que busca satisfacer las necesidades de sus habitantes mediante un equilibrio entre el bienestar social, el desarrollo económico y la conservación del medio ambiente. La sustentabilidad no se limita únicamente al ahorro de energía o al cuidado de los recursos naturales, sino que también requiere considerar la participación de las personas, la inclusión social y la calidad de vida de la población (Lezama & Domínguez, 2010). Las viviendas sustentables pueden incorporar diferentes tecnologías y estrategias para disminuir el impacto ambiental, como el aprovechamiento de energías renovables, la captación de agua de lluvia y el reciclaje. Estas alternativas permiten utilizar los recursos de manera más eficiente y reducir algunos de los impactos asociados con las actividades cotidianas (Juárez, 2014). Asimismo, una comunidad sustentable debe procurar que sus habitantes tengan acceso equitativo a los beneficios sociales, económicos y ambientales. Esto implica fomentar la participación ciudadana y desarrollar una planificación que considere las necesidades de las personas y las características del entorno (Escobar Delgadillo & Jiménez Rivera, 2009).

La propuesta se plantea para Tijuana, Baja California, debido a las características ambientales de la región. Baja California presenta diferentes condiciones climáticas y ecosistemas, entre los que destacan los matorrales, chaparrales, bosques y zonas costeras. El clima predominantemente seco hace especialmente importante el uso responsable del agua y la selección de estrategias de construcción que permitan aprovechar adecuadamente las condiciones ambientales de la región (Rothschuh Osorio, 2024). Las características naturales de Baja California, que incluyen especies endémicas y ecosistemas frágiles, hacen necesario que cualquier proyecto de desarrollo considere la conservación del entorno y el uso eficiente de los recursos. Por ello, la aldea propuesta se diseñaría procurando reducir la modificación del paisaje y aprovechar las condiciones climáticas existentes. En este sentido, la propuesta de aldea para Tijuana busca integrar viviendas de bajo impacto ambiental, sistemas de energías renovables, aprovechamiento responsable del agua, producción local de alimentos y manejo adecuado de residuos. La utilización de estas estrategias permitiría construir una comunidad que combine el bienestar de sus habitantes con la protección de los recursos naturales. De acuerdo con Pastor (2019), la sustentabilidad en el espacio público solo es posible cuando se establece una relación directa con el ambiente y un vínculo significativo con las personas que lo habitan, principios que guían el diseño de esta propuesta. Las viviendas contarían con aislamiento térmico, iluminación natural y sistemas de aprovechamiento de energía solar, adaptados a las condiciones de temperatura y radiación de la región. También se incorporarían sistemas de captación y reutilización de agua para disminuir el consumo de agua potable, considerando la escasez del recurso en la zona. De esta manera, el diseño de la comunidad estaría estrechamente relacionado con las condiciones ambientales de Tijuana y su entorno, promoviendo una convivencia armónica entre los habitantes y la naturaleza (Ramírez Treviño & Sánchez Núñez, 2009).

c. Tipos de energía para el funcionamiento de la aldea.

La aldea socialmente sustentable, al estar ubicada en Tijuana, Baja California, aprovecharía las condiciones climáticas y geográficas de la región para operar exclusivamente con fuentes de energía renovables. La energía solar fotovoltaica constituiría la principal fuente de electricidad, obtenida mediante paneles solares que capturan la radiación solar, la cual es abundante en Tijuana debido a su clima mayoritariamente soleado y seco durante gran parte del año (Juárez, 2014). Esta tecnología resulta especialmente adecuada para la región, ya que su instalación es modular y puede adaptarse a las necesidades específicas de la aldea, almacenando el excedente en baterías para garantizar el suministro durante los días nublados o la noche (Olguín Lacunza & Medina, 2019). Asimismo, se implementarán sistemas de energía solar térmica mediante colectores solares para el calentamiento de agua destinada al uso doméstico y sanitario, aprovechando al máximo la irradiación característica de la zona y reduciendo significativamente la dependencia de combustibles fósiles (Juárez, 2014). Considerando la cercanía de Tijuana con el Océano Pacífico y la presencia de vientos constantes en la región costera, se contemplaría también la instalación de pequeños aerogeneradores eólicos que complementarían el suministro energético durante los meses de invierno, cuando la radiación solar disminuye y los vientos son más intensos (Ramírez Treviño & Sánchez Núñez, 2009). Esta combinación de energías renovables, obtenidas directamente de los recursos naturales del entorno de Tijuana, permitiría que la aldea opere con una huella ecológica mínima y sin generar emisiones contaminantes, garantizando la autosuficiencia energética y contribuyendo de manera efectiva al cuidado y preservación del ecosistema local (Lezama & Domínguez, 2010).

d. Materiales de construcción seleccionados.

Para la construcción de las viviendas en la aldea socialmente sustentable de Tijuana, se seleccionarán cinco materiales de bajo impacto ambiental que aprovechan los recursos locales y ofrecen ventajas significativas:

     Madera de origen certificado :La madera de origen certificado constituye una opción sustentable para la construcción de viviendas en la aldea, ya que se trata de un material renovable que, además de ofrecer un excelente aislamiento térmico, genera ahorros energéticos considerables en calefacción y refrigeración. Su utilización responsable permite aprovechar un recurso natural que actúa como sumidero de carbono al almacenar dióxido de carbono durante toda su vida útil, contribuyendo así a la mitigación del cambio climático (Lezama & Domínguez, 2010).

     Piedra natural : La piedra natural es un material abundantemente disponible en la región de Baja California, lo que reduce los costos y la energía asociada a su transporte. Se caracteriza por su durabilidad excepcional y su alta inercia térmica, propiedad que permite mantener temperaturas interiores estables al absorber y liberar calor lentamente. Al ser totalmente reciclable, su uso contribuye a reducir el consumo energético asociado a la climatización de las viviendas (Ramírez Treviño & Sánchez Núñez, 2009).

 

     Adobe: El adobe, elaborado con tierra del lugar, representa una opción de bajo impacto ambiental que no requiere cocción ni procesos industriales intensivos, lo que le confiere una huella de carbono mínima. Este material ofrece un excelente aislamiento térmico, manteniendo la frescura en verano y la calidez en invierno, lo que se alinea con los principios de las edificaciones sustentables que buscan la eficiencia en el uso de recursos (Juárez, 2014).

     Materiales reciclados: La incorporación de materiales reciclados, como áridos de hormigón y plásticos reutilizados, permite reducir la extracción de recursos vírgenes y dar una segunda vida a residuos que de otra manera terminarían en vertederos. Esta estrategia, basada en los principios de la economía circular, disminuye la cantidad de desechos enviados a disposición final y fomenta un modelo de producción y consumo más responsable con el medio ambiente (Olguín Lacunza & Medina, 2019).

     Acero reciclado : El acero reciclado mantiene sus propiedades estructurales de manera indefinida, lo que lo convierte en un material ideal para elementos clave que requieren alta resistencia, como vigas y refuerzos estructurales. Su utilización evita la extracción de mineral de hierro y reduce significativamente las emisiones de dióxido de carbono asociadas a su producción primaria, lo que contribuye a que la aldea opere con una huella ecológica mínima y en armonía con el entorno de Tijuana (Lezama & Domínguez, 2010). La combinación de estos materiales permite construir viviendas duraderas, energéticamente eficientes y respetuosas con el medio ambiente, en armonía con el entorno de Tijuana. El uso de materiales de bajo impacto ambiental forma parte de las estrategias que pueden incorporarse en el diseño de viviendas sustentables, junto con el aprovechamiento de energía y agua (Olguín Lacunza & Medina, 2019).

e. Estrategias para la producción de alimentos y autosuficiencia alimentaria:

Para garantizar la autosuficiencia alimentaria de la aldea sustentable en Tijuana, se implementarían dos estrategias complementarias que aprovechan las condiciones del entorno y promueven la producción local de alimentos. En primer lugar, se establecerían huertos orgánicos de traspatio y comunitarios donde se cultivarían especies adaptadas al clima mediterráneo de la región, como maíz, frijol, chile, hortalizas y hierbas aromáticas, utilizando técnicas de agricultura regenerativa que recuperan la vitalidad del suelo sin recurrir a pesticidas ni fertilizantes químicos (Juárez, 2014). Esta estrategia permite que cada familia produzca una parte significativa de los alimentos que consume, reduciendo la dependencia de cadenas de suministro externas y fomentando una alimentación más saludable y diversa (Olguín Lacunza & Medina, 2019). En segundo lugar, se implementaría la cría de animales de traspatio, como aves de corral y conejos, que proporcionan proteína de calidad para la dieta de los habitantes y cuyos excrementos pueden utilizarse como abono orgánico para los huertos, cerrando así el ciclo de nutrientes dentro de la aldea (Ramírez Treviño & Sánchez Núñez, 2009). Estas estrategias, al estar integradas en un sistema de producción local, favorecerían la autosuficiencia alimentaria al reducir la vulnerabilidad ante fluctuaciones de precios o escasez de alimentos provenientes de fuera, al tiempo que disminuyen la huella de carbono asociada al transporte de productos y generan empleo y cohesión social entre los habitantes, contribuyendo así a una comunidad más resiliente y sustentable (Lezama & Domínguez, 2010).

f. Sistema de abastecimiento de agua potable y de uso doméstico:

Para asegurar el abastecimiento de agua en la aldea sustentable de Tijuana, se implementaría un sistema integral que combina la captación de agua de lluvia como fuente principal, mediante techos y canaletas que dirigen el agua pluvial hacia cisternas donde se filtraría y purificaría para consumo humano y uso doméstico, reduciendo la presión sobre los mantos acuíferos (Olguín Lacunza & Medina, 2019; Juárez, 2014). Como fuente complementaria, se recurriría a pozos naturales con extracción sostenible que respete los caudales ecológicos (Lezama & Domínguez, 2010). Además, se implementarían sistemas de tratamiento y reutilización de aguas grises para riego de huertos y áreas verdes (Ramírez Treviño & Sánchez Núñez, 2009). Este enfoque garantizaría agua suficiente y de calidad.

g. Manejo de residuos orgánicos e inorgánicos:

El manejo de residuos en la aldea sustentable de Tijuana se basaría en un sistema integral de separación, tratamiento y reutilización. Los residuos orgánicos serían procesados mediante composta para producir abono orgánico que enriquezca los suelos de huertos y áreas verdes, cerrando el ciclo de nutrientes y reduciendo la necesidad de fertilizantes químicos (Juárez, 2014). Este proceso evita que los residuos terminen en vertederos generando lixiviados y gases de efecto invernadero (Olguín Lacunza & Medina, 2019). Los residuos inorgánicos (plásticos, vidrio, metales y papel) serían separados en origen y enviados a un centro de acopio y reciclaje para ser reincorporados como materias primas secundarias (Ramírez Treviño & Sánchez Núñez, 2009). Los residuos no reciclables serían gestionados mediante convenios con empresas especializadas (Lezama & Domínguez, 2010). Este enfoque reduce la cantidad de desechos enviados a tiraderos, fomenta la economía circular y contribuye directamente a la disminución del impacto ambiental, protegiendo los ecosistemas de Baja California y la salud de sus habitantes.

h. Conclusión:

La propuesta de aldea socialmente sustentable en Tijuana representa una oportunidad transformadora que trasciende lo meramente ambiental para incidir profundamente en el desarrollo social y educativo de la región. Al implementar un modelo de vida basado en la autosuficiencia, la cooperación y el respeto por el entorno natural, la aldea se convierte en un espacio donde los habitantes desarrollan habilidades prácticas como la agricultura orgánica, la construcción con materiales ecológicos y el manejo responsable del agua y los residuos, fomentando así una cultura de sustentabilidad que puede replicarse en las comunidades vecinas (Lezama & Domínguez, 2010). Además, al promover la participación ciudadana en la toma de decisiones y garantizar el acceso equitativo a los beneficios económicos, sociales y ambientales, la aldea contribuye a reducir las desigualdades y fortalece el tejido social, creando un sentido de pertenencia y corresponsabilidad entre sus habitantes (Escobar Delgadillo & Jiménez Rivera, 2009). Desde el punto de vista educativo, la aldea funcionaría como un aula viva donde niños, jóvenes y adultos aprenden mediante la experiencia práctica sobre energías renovables, ciclos naturales, producción de alimentos y economía circular, generando conciencia ambiental y formando ciudadanos comprometidos con el cuidado del planeta (Pastor, 2019). Es fundamental distinguir entre desarrollo sustentable y desarrollo sostenible, conceptos que, aunque relacionados, tienen matices importantes y se reflejan de manera complementaria en el diseño de la aldea. El desarrollo sustentable, como lo definen Ramírez Treviño y Sánchez Núñez (2009), se centra en satisfacer las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas, haciendo hincapié en la preservación de los recursos naturales y el equilibrio ecológico. Por su parte, el desarrollo sostenible enfatiza la continuidad en el tiempo de los procesos económicos, sociales y ambientales, destacando la viabilidad a largo plazo de las actividades humanas (Lezama & Domínguez, 2010). En el diseño de la aldea, ambos conceptos se integran de manera armónica: la sustentabilidad se refleja en el uso de energías renovables, la captación de agua de lluvia, la construcción con materiales de bajo impacto y el manejo responsable de residuos, acciones que garantizan que el entorno natural se mantenga intacto para las futuras generaciones; mientras que la sostenibilidad se manifiesta en la creación de sistemas productivos locales, la educación ambiental continua y la organización comunitaria participativa, elementos que aseguran que el proyecto perdure y se adapte a los cambios sin perder su esencia. En conjunto, ambos enfoques permiten que la aldea no solo sea un refugio ecológico, sino también un motor de cambio social y cultural que inspire a otras comunidades de Baja California y México a transitar hacia un futuro más justo, equitativo y en armonía con la naturaleza.

Fuentes:

Pastor, F. (2019). Conceptos básicos de diseño, sustentabilidad y áreas verdes públicas. Unidades de Apoyo para el Aprendizaje. CUAED/Facultad de Arquitectura-UNAM. https://repositorio-uapa.cuaed.unam.mx/repositorio/moodle/pluginfile.php/2834/mod_resource/content/1/UAPA-Conceptos-Basicos-Diseno-Sustentabilidad-Areas-Verdes-Publicas/index.html

Ramírez Treviño, A., & Sánchez Núñez, J. M. (2009). Ciudad y desarrollo sostenible. Revista Digital Universitaria, *10*(7). https://www.revista.unam.mx/vol.10/num7/art42/int42-1.htm

Olguín Lacunza, M., & Medina, F. (2019, mayo 31). Casa sustentable dirigida a los jóvenes. UNAM Global. https://unamglobal.unam.mx/global_revista/casa-sustentable-dirigida-a-los-jovenes/

Escobar Delgadillo, J. L., & Jiménez Rivera, J. S. (2009). Urbanismo y sustentabilidad: estado actual del desarrollo urbano de la ZMVM. Revista Digital Universitaria, *10*(7). https://www.revista.unam.mx/vol.10/num7/art40/int40-1.htm

Lezama, J. L., & Domínguez, J. (2010). Medio ambiente y sustentabilidad urbana. En Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM (pp. 433-459). Universidad Nacional Autónoma de México. https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/6/2638/20.pdf

Juárez, C. (2014, julio 28). Viviendas sustentables. Ciencia UNAM. https://ciencia.unam.mx/leer/368/Viviendas_sustentables

Rothschuh Osorio, U. (2024, febrero 17). Ecosistemas de Baja California. La Gaceta Red Social. https://www.lagacetaredsocial.com/post/ecosistemas-debaja-california

 


Comentarios

Entradas más populares de este blog

MODULO 18 Actividad integradora 6. La integral en los fenómenos meteorológicos.

MODULO 16 SEMANA 1 ACTIVIDAD INTEGRADORA 1

MODULO 5 SEMANA 1 Actividad integradora 1. Los argumentos del ensayo