Módulo 20 semana 3.Actividad integradora 6. Optimización de recursos
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MODULO 21 SEMANA 2.Actividad Integradora 4. Cuidando mi
medioambiente
Alumna:
Ventas al 922-220-00-44
Grupo:
M21C1G69
Asesor:
150 pesos cada actividad y 250 el
proyecto
Viernes 14 de Agosto de 2026.
Propuesta de
Aldea Socialmente Sustentable en Tijuana, Baja California.
El presente
informe, que fue elaborado por la alumna XXXXXXXX, del grupo M21C1G65-022, bajo
la asesoría virtual del profesor Arturo Armando AMLO Hernández, con fecha de
entrega el viernes 14 de agosto de 2026, tiene como objetivo presentar una
propuesta fundamentada para la implementación de una aldea socialmente
sustentable en Tijuana, Baja California, considerando los recursos disponibles,
los materiales de construcción, el uso de energías renovables y las estrategias
para disminuir el impacto ambiental, así como una conclusión que integre los
planteamientos solicitados.
b.
Características de una aldea socialmente sustentable y de la región de Tijuana,
Baja California.
Una aldea
socialmente sustentable es una comunidad que busca satisfacer las necesidades
de sus habitantes mediante un equilibrio entre el bienestar social, el
desarrollo económico y la conservación del medio ambiente. La sustentabilidad
no se limita únicamente al ahorro de energía o al cuidado de los recursos
naturales, sino que también requiere considerar la participación de las
personas, la inclusión social y la calidad de vida de la población (Lezama
& Domínguez, 2010). Las viviendas sustentables pueden incorporar
diferentes tecnologías y estrategias para disminuir el impacto ambiental, como
el aprovechamiento de energías renovables, la captación de agua de lluvia y el
reciclaje. Estas alternativas permiten utilizar los recursos de manera más
eficiente y reducir algunos de los impactos asociados con las actividades
cotidianas (Juárez, 2014). Asimismo, una comunidad sustentable debe
procurar que sus habitantes tengan acceso equitativo a los beneficios sociales,
económicos y ambientales. Esto implica fomentar la participación ciudadana y
desarrollar una planificación que considere las necesidades de las personas y
las características del entorno (Escobar Delgadillo & Jiménez Rivera,
2009).
La propuesta se
plantea para Tijuana, Baja California, debido a las características ambientales
de la región. Baja California presenta diferentes condiciones climáticas y
ecosistemas, entre los que destacan los matorrales, chaparrales, bosques y
zonas costeras. El clima predominantemente seco hace especialmente importante
el uso responsable del agua y la selección de estrategias de construcción que
permitan aprovechar adecuadamente las condiciones ambientales de la región (Rothschuh
Osorio, 2024). Las características naturales de Baja California, que
incluyen especies endémicas y ecosistemas frágiles, hacen necesario que
cualquier proyecto de desarrollo considere la conservación del entorno y el uso
eficiente de los recursos. Por ello, la aldea propuesta se diseñaría procurando
reducir la modificación del paisaje y aprovechar las condiciones climáticas
existentes. En este sentido, la propuesta de aldea para Tijuana busca integrar
viviendas de bajo impacto ambiental, sistemas de energías renovables,
aprovechamiento responsable del agua, producción local de alimentos y manejo
adecuado de residuos. La utilización de estas estrategias permitiría construir
una comunidad que combine el bienestar de sus habitantes con la protección de
los recursos naturales. De acuerdo con Pastor (2019), la sustentabilidad
en el espacio público solo es posible cuando se establece una relación directa
con el ambiente y un vínculo significativo con las personas que lo habitan,
principios que guían el diseño de esta propuesta. Las viviendas contarían con
aislamiento térmico, iluminación natural y sistemas de aprovechamiento de
energía solar, adaptados a las condiciones de temperatura y radiación de la
región. También se incorporarían sistemas de captación y reutilización de agua
para disminuir el consumo de agua potable, considerando la escasez del recurso
en la zona. De esta manera, el diseño de la comunidad estaría estrechamente
relacionado con las condiciones ambientales de Tijuana y su entorno,
promoviendo una convivencia armónica entre los habitantes y la naturaleza (Ramírez
Treviño & Sánchez Núñez, 2009).
c. Tipos de
energía para el funcionamiento de la aldea.
La aldea
socialmente sustentable, al estar ubicada en Tijuana, Baja California,
aprovecharía las condiciones climáticas y geográficas de la región para operar
exclusivamente con fuentes de energía renovables. La energía solar fotovoltaica
constituiría la principal fuente de electricidad, obtenida mediante paneles
solares que capturan la radiación solar, la cual es abundante en Tijuana debido
a su clima mayoritariamente soleado y seco durante gran parte del año (Juárez,
2014). Esta tecnología resulta especialmente adecuada para la región, ya
que su instalación es modular y puede adaptarse a las necesidades específicas
de la aldea, almacenando el excedente en baterías para garantizar el suministro
durante los días nublados o la noche (Olguín Lacunza & Medina, 2019).
Asimismo, se implementarán sistemas de energía solar térmica mediante
colectores solares para el calentamiento de agua destinada al uso doméstico y
sanitario, aprovechando al máximo la irradiación característica de la zona y
reduciendo significativamente la dependencia de combustibles fósiles (Juárez,
2014). Considerando la cercanía de Tijuana con el Océano Pacífico y la
presencia de vientos constantes en la región costera, se contemplaría también
la instalación de pequeños aerogeneradores eólicos que complementarían el
suministro energético durante los meses de invierno, cuando la radiación solar
disminuye y los vientos son más intensos (Ramírez Treviño & Sánchez
Núñez, 2009). Esta combinación de energías renovables, obtenidas
directamente de los recursos naturales del entorno de Tijuana, permitiría que
la aldea opere con una huella ecológica mínima y sin generar emisiones
contaminantes, garantizando la autosuficiencia energética y contribuyendo de
manera efectiva al cuidado y preservación del ecosistema local (Lezama &
Domínguez, 2010).
d. Materiales de
construcción seleccionados.
Para la
construcción de las viviendas en la aldea socialmente sustentable de Tijuana,
se seleccionarán cinco materiales de bajo impacto ambiental que aprovechan los
recursos locales y ofrecen ventajas significativas:
➢ Madera
de origen certificado :La madera de origen certificado constituye una opción
sustentable para la construcción de viviendas en la aldea, ya que se trata de
un material renovable que, además de ofrecer un excelente aislamiento térmico,
genera ahorros energéticos considerables en calefacción y refrigeración. Su
utilización responsable permite aprovechar un recurso natural que actúa como
sumidero de carbono al almacenar dióxido de carbono durante toda su vida útil,
contribuyendo así a la mitigación del cambio climático (Lezama &
Domínguez, 2010).
➢
Piedra natural : La piedra natural es un material
abundantemente disponible en la región de Baja California, lo que reduce los
costos y la energía asociada a su transporte. Se caracteriza por su durabilidad
excepcional y su alta inercia térmica, propiedad que permite mantener
temperaturas interiores estables al absorber y liberar calor lentamente. Al ser
totalmente reciclable, su uso contribuye a reducir el consumo energético
asociado a la climatización de las viviendas (Ramírez Treviño & Sánchez
Núñez, 2009).
➢ Adobe:
El adobe, elaborado con tierra del lugar, representa una opción de bajo impacto
ambiental que no requiere cocción ni procesos industriales intensivos, lo que
le confiere una huella de carbono mínima. Este material ofrece un excelente
aislamiento térmico, manteniendo la frescura en verano y la calidez en
invierno, lo que se alinea con los principios de las edificaciones sustentables
que buscan la eficiencia en el uso de recursos (Juárez, 2014).
➢ Materiales
reciclados: La incorporación de materiales reciclados, como áridos de hormigón
y plásticos reutilizados, permite reducir la extracción de recursos vírgenes y
dar una segunda vida a residuos que de otra manera terminarían en vertederos.
Esta estrategia, basada en los principios de la economía circular, disminuye la
cantidad de desechos enviados a disposición final y fomenta un modelo de
producción y consumo más responsable con el medio ambiente (Olguín Lacunza
& Medina, 2019).
➢
Acero reciclado : El acero reciclado mantiene sus
propiedades estructurales de manera indefinida, lo que lo convierte en un
material ideal para elementos clave que requieren alta resistencia, como vigas
y refuerzos estructurales. Su utilización evita la extracción de mineral de
hierro y reduce significativamente las emisiones de dióxido de carbono
asociadas a su producción primaria, lo que contribuye a que la aldea opere con
una huella ecológica mínima y en armonía con el entorno de Tijuana (Lezama
& Domínguez, 2010). La combinación de estos materiales permite
construir viviendas duraderas, energéticamente eficientes y respetuosas con el
medio ambiente, en armonía con el entorno de Tijuana. El uso de materiales de
bajo impacto ambiental forma parte de las estrategias que pueden incorporarse
en el diseño de viviendas sustentables, junto con el aprovechamiento de energía
y agua (Olguín Lacunza & Medina, 2019).
e. Estrategias
para la producción de alimentos y autosuficiencia alimentaria:
Para garantizar
la autosuficiencia alimentaria de la aldea sustentable en Tijuana, se
implementarían dos estrategias complementarias que aprovechan las condiciones
del entorno y promueven la producción local de alimentos. En primer lugar, se
establecerían huertos orgánicos de traspatio y comunitarios donde se
cultivarían especies adaptadas al clima mediterráneo de la región, como maíz,
frijol, chile, hortalizas y hierbas aromáticas, utilizando técnicas de
agricultura regenerativa que recuperan la vitalidad del suelo sin recurrir a
pesticidas ni fertilizantes químicos (Juárez, 2014). Esta estrategia
permite que cada familia produzca una parte significativa de los alimentos que
consume, reduciendo la dependencia de cadenas de suministro externas y
fomentando una alimentación más saludable y diversa (Olguín Lacunza &
Medina, 2019). En segundo lugar, se implementaría la cría de animales de
traspatio, como aves de corral y conejos, que proporcionan proteína de calidad
para la dieta de los habitantes y cuyos excrementos pueden utilizarse como
abono orgánico para los huertos, cerrando así el ciclo de nutrientes dentro de
la aldea (Ramírez Treviño & Sánchez Núñez, 2009). Estas estrategias,
al estar integradas en un sistema de producción local, favorecerían la
autosuficiencia alimentaria al reducir la vulnerabilidad ante fluctuaciones de
precios o escasez de alimentos provenientes de fuera, al tiempo que disminuyen
la huella de carbono asociada al transporte de productos y generan empleo y
cohesión social entre los habitantes, contribuyendo así a una comunidad más
resiliente y sustentable (Lezama & Domínguez, 2010).
f. Sistema de
abastecimiento de agua potable y de uso doméstico:
Para asegurar el
abastecimiento de agua en la aldea sustentable de Tijuana, se implementaría un
sistema integral que combina la captación de agua de lluvia como fuente
principal, mediante techos y canaletas que dirigen el agua pluvial hacia
cisternas donde se filtraría y purificaría para consumo humano y uso doméstico,
reduciendo la presión sobre los mantos acuíferos (Olguín Lacunza &
Medina, 2019; Juárez, 2014). Como fuente complementaria, se recurriría a
pozos naturales con extracción sostenible que respete los caudales ecológicos (Lezama
& Domínguez, 2010). Además, se implementarían sistemas de tratamiento y
reutilización de aguas grises para riego de huertos y áreas verdes (Ramírez
Treviño & Sánchez Núñez, 2009). Este enfoque garantizaría agua
suficiente y de calidad.
g. Manejo de
residuos orgánicos e inorgánicos:
El manejo de
residuos en la aldea sustentable de Tijuana se basaría en un sistema integral
de separación, tratamiento y reutilización. Los residuos orgánicos serían
procesados mediante composta para producir abono orgánico que enriquezca los
suelos de huertos y áreas verdes, cerrando el ciclo de nutrientes y reduciendo
la necesidad de fertilizantes químicos (Juárez, 2014). Este proceso
evita que los residuos terminen en vertederos generando lixiviados y gases de
efecto invernadero (Olguín Lacunza & Medina, 2019). Los residuos
inorgánicos (plásticos, vidrio, metales y papel) serían separados en origen y
enviados a un centro de acopio y reciclaje para ser reincorporados como
materias primas secundarias (Ramírez Treviño & Sánchez Núñez, 2009). Los
residuos no reciclables serían gestionados mediante convenios con empresas
especializadas (Lezama & Domínguez, 2010). Este enfoque reduce la
cantidad de desechos enviados a tiraderos, fomenta la economía circular y
contribuye directamente a la disminución del impacto ambiental, protegiendo los
ecosistemas de Baja California y la salud de sus habitantes.
h. Conclusión:
La propuesta de
aldea socialmente sustentable en Tijuana representa una oportunidad
transformadora que trasciende lo meramente ambiental para incidir profundamente
en el desarrollo social y educativo de la región. Al implementar un modelo de
vida basado en la autosuficiencia, la cooperación y el respeto por el entorno
natural, la aldea se convierte en un espacio donde los habitantes desarrollan
habilidades prácticas como la agricultura orgánica, la construcción con
materiales ecológicos y el manejo responsable del agua y los residuos,
fomentando así una cultura de sustentabilidad que puede replicarse en las
comunidades vecinas (Lezama & Domínguez, 2010). Además, al promover
la participación ciudadana en la toma de decisiones y garantizar el acceso
equitativo a los beneficios económicos, sociales y ambientales, la aldea
contribuye a reducir las desigualdades y fortalece el tejido social, creando un
sentido de pertenencia y corresponsabilidad entre sus habitantes (Escobar
Delgadillo & Jiménez Rivera, 2009). Desde el punto de vista educativo,
la aldea funcionaría como un aula viva donde niños, jóvenes y adultos aprenden
mediante la experiencia práctica sobre energías renovables, ciclos naturales,
producción de alimentos y economía circular, generando conciencia ambiental y
formando ciudadanos comprometidos con el cuidado del planeta (Pastor, 2019).
Es fundamental distinguir entre desarrollo sustentable y desarrollo sostenible,
conceptos que, aunque relacionados, tienen matices importantes y se reflejan de
manera complementaria en el diseño de la aldea. El desarrollo sustentable, como
lo definen Ramírez Treviño y Sánchez Núñez (2009), se centra en
satisfacer las necesidades de la generación presente sin comprometer la
capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas, haciendo
hincapié en la preservación de los recursos naturales y el equilibrio
ecológico. Por su parte, el desarrollo sostenible enfatiza la continuidad en el
tiempo de los procesos económicos, sociales y ambientales, destacando la
viabilidad a largo plazo de las actividades humanas (Lezama & Domínguez,
2010). En el diseño de la aldea, ambos conceptos se integran de manera
armónica: la sustentabilidad se refleja en el uso de energías renovables, la
captación de agua de lluvia, la construcción con materiales de bajo impacto y
el manejo responsable de residuos, acciones que garantizan que el entorno
natural se mantenga intacto para las futuras generaciones; mientras que la
sostenibilidad se manifiesta en la creación de sistemas productivos locales, la
educación ambiental continua y la organización comunitaria participativa,
elementos que aseguran que el proyecto perdure y se adapte a los cambios sin perder
su esencia. En conjunto, ambos enfoques permiten que la aldea no solo sea un
refugio ecológico, sino también un motor de cambio social y cultural que
inspire a otras comunidades de Baja California y México a transitar hacia un
futuro más justo, equitativo y en armonía con la naturaleza.
Fuentes:
Pastor, F. (2019). Conceptos básicos de diseño,
sustentabilidad y áreas verdes públicas. Unidades de Apoyo para el Aprendizaje.
CUAED/Facultad de Arquitectura-UNAM. https://repositorio-uapa.cuaed.unam.mx/repositorio/moodle/pluginfile.php/2834/mod_resource/content/1/UAPA-Conceptos-Basicos-Diseno-Sustentabilidad-Areas-Verdes-Publicas/index.html
Ramírez Treviño, A., & Sánchez Núñez, J. M. (2009).
Ciudad y desarrollo sostenible. Revista Digital Universitaria, *10*(7). https://www.revista.unam.mx/vol.10/num7/art42/int42-1.htm
Olguín Lacunza, M., & Medina, F. (2019, mayo 31). Casa
sustentable dirigida a los jóvenes. UNAM Global. https://unamglobal.unam.mx/global_revista/casa-sustentable-dirigida-a-los-jovenes/
Escobar Delgadillo, J. L., & Jiménez Rivera, J. S.
(2009). Urbanismo y sustentabilidad: estado actual del desarrollo urbano de la
ZMVM. Revista Digital Universitaria, *10*(7). https://www.revista.unam.mx/vol.10/num7/art40/int40-1.htm
Lezama, J. L., & Domínguez, J. (2010). Medio ambiente y
sustentabilidad urbana. En Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de
Investigaciones Jurídicas de la UNAM (pp. 433-459). Universidad Nacional Autónoma
de México. https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/6/2638/20.pdf
Juárez, C. (2014, julio 28). Viviendas sustentables. Ciencia
UNAM. https://ciencia.unam.mx/leer/368/Viviendas_sustentables
Rothschuh Osorio, U. (2024, febrero 17). Ecosistemas de Baja
California. La Gaceta Red Social. https://www.lagacetaredsocial.com/post/ecosistemas-debaja-california
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